Domingo, 23 de septiembre de 2007
Caficho vividor de esa otra meretriz llamada magistratura, con todos sus peseteros en fila india, jueces de paz o vocales supremos, con su mano extendida y sus sentencias al mejor postor.
Ayer 20 de setiembre, los peruanos de bien celebramos el día de la puta. Hoy, por gracia de la administración judicial chilena, instituimos el Día del Caficho.
Caficho que engordó a costa de esa meretriz llamada oficialidad de nuestras fuerzas armadas; mil veces vendida, mil veces arrodillada, mil veces subordinada al ladrón. Con video incluido, para honra del arma y de la horma.
Caficho vividor de esa otra meretriz llamada magistratura, con todos sus peseteros en fila india, jueces de paz o vocales supremos, con su mano extendida y sus sentencias al mejor postor.
Caficho arrimado a esa meretriz vieja pero rendidora llamada empresa privada mercantilista, devoradora de ilicitaciones, amañadora de prebendas.
Caficho faite de esa meretriz mendicante llamada burocracia, fagocitadota de presupuestos, cuartel de compadritos y perdularias, seis horas diarias de mediocridad a cambio del montepío.
Caficho mayor de esa meretriz llamada medios de comunicación, periodistas de turrón, mediócritos de bolsillo profundo, traidores de oficio, cocineros de la hinchazón.
Caficho mimado de esa meretriz trapienta llamada Congreso; quintaesencia del muertodehambre. Pirinolas bailando al mejor postor.
No es que lo vayamos a celebrar; pero instituimos el Día del Caficho como un método para arraigar la memoria. Para aprender de una vez que con meretrices así, los cafichos no nacen, sino que se hacen, como que ya tenemos otro en palacio.
No es que lo vayamos a celebrar, pero puede que sea útil aprender por fin que meter preso al caficho es el circo, pero el remedio está en ajusticiar a las meretrices. Esas gordas fofas y de mal aliento al costado de las cuales, las chicas de Huatica o mi amiga Jessica, fácil pasan como Juana de Arco.
Por: Alfonso Chunga Ramírez | Diatribas | Comentarios (0) | Referencias (0)