Lunes, 05 de noviembre de 2007
Escribe: LUIS AGUILAR ULLOA
el único asesinato es el que tú perpetras a la Historia. Nunca experimenté tanta manipulación a la verdad; acaso tus fuentes no son fidedignas y te arrastran al error, o tú no eres noble y enuncias lo que te conviene, como aquello de las consejeras técnicas, que no tiene mayor evidencia y sí mucho de prejuicio y maledicencia.
El Concilio que mencionas es el de Constanza, realizado entre 1404 y 1418, en la ciudad germana del mismo nombre, propuesta por el rey alemán Segismundo al papa Juan XXIII (y no Juan XXII, como mal afirmas) para su convocatoria; llamado también el Concilio de la Unificación de la Iglesia, cuando reunidos en cónclave (1417) se eligió a Odón Colonna como el Papa Martí¬n V, poniendo fin al cisma que duró casi cuarenta años.
Y aquí¬ viene lo mejor (en realidad lo peor): Dices que desde este Concilio se mandó ejecutar a los papas Juan XXII, Gregorio XII y Benedicto XII (estas son tus palabras: los pastores del rebaño ejecutaron al papa presente y ordenaron la ejecución donde estén y como estén de los otros dos: Gregorio XII, que moraba en Roma; y Benedicto XIII, refugiado en un peñón de Valencia). La historia te desmiente categóricamente, ya que Juan XXII pertenece a otra época (gobernó entre 1245 y 1334); y a quien seguramente te quieres referir es a Juan XXIII, surgido en el Concilio de Pisa (1409), quien gobernó desde 1410 hasta que huyó en pleno Concilio de Constanza en 1415, al que quiso boicotear con su ausencia, siendo así destituido como papa, para morir en 1423 (y borrado su nombre del Anuario Pontificio recién en 1947). La suerte de Gregorio XII fue también distinta a tu indicación; dada su avanzada edad (90 años), El abdicó en 1415 y murió dos años después. Y tu tercer personaje, Benedicto XIII, terco en mantenerse como papa, fue destituido en 1417, para morir en 1423.
Es decir, nadie mató a tus papas de turno; el único asesinato es el que tú perpetras a la Historia. Nunca experimenté tanta manipulación a la verdad; acaso tus fuentes no son fidedignas y te arrastran al error, o tú no eres noble y enuncias lo que te conviene, como aquello de las consejeras técnicas, que no tiene mayor evidencia y sí mucho de prejuicio y maledicencia.
Otro comentario totalmente cínico y trastocado que haces es Este: La Iglesia Católica, a la luz de la historia, nació como un eje de poder en aquel Concilio. Nació para dominar y comerciar. El cuento de la salvación lo inventarí¬a mucho después. Todo creyente con un mí¬nimo de cultura sabe que la Iglesia fue fundada por el mismo Jesucristo, y desde siempre estuvo dedicada a anunciar la salvación, indesligable de la situación de pecado que sufre el hombre. Hay toda una continuidad histórica en este anuncio, refrendado en cada momento, desde la iglesia primitiva hasta nuestros dí¬as. Y el uso que la Iglesia hizo o hace del poder es relativo además que pertenece a la esfera de lo humano, mundano y corruptible-, y que en buena sí¬ntesis se puede concluir que fueron muchísimas más las obras que los perjuicios.
Y aquí¬ llegas hasta el paroxismo cuando soberbiamente dices que Creemos que el crecimiento espiritual es incompatible con cualquier toma y daca, por más que éste lo ofrezca el Vaticano, negando así¬ tu naturaleza de ser social, condicionado al aprendizaje y asimilación cultural dentro de una constante interacción humana.
Y la mención a Miguel de Unamuno no sé porqué viene al caso, no comprendo su inclusión para que te sirva de apoyo. Al contrario, El se opone a ti, pues al estallar la rebelión del general Franco, Unamuno inicialmente se adhiere al sublevado porque le significaba la salvación occidental y cristiana; es decir, no abjuraba del cristianismo español, que en ese paí¬s es prácticamente coincidente con el catolicismo. En una entrevista al periodista francés Jerome Tharaud, Unamuno declara así¬: Tan pronto como se produjo el movimiento salvador que acaudilla el general Franco, me he unido a El diciendo que lo que hay que salvar en España es la civilización occidental cristiana y con ella la independencia nacional, ya que se está aquí¬, en territorio nacional, ventilando una guerra internacional. Unamuno consideraba, pues, al catolicismo como parte del orden a defender.
Parece que tu fuente se ha mezclado con algún desague, pues el agua que recoges está contaminada y oscura; contigo se actualiza cabalmente la clásica sentencia de que el papel aguanta todo, que se moderniza con que la pantalla aguanta todo. En archivos PDFs adjuntos te estoy enviando dos libros de célebres autores sobre Historia de la Iglesia; espero que los aproveches y ya no te despistes tanto.
Por: Alfonso Chunga Ramírez | Invitados | Comentarios (0) | Referencias (0)